Ritual de pago a la tierra, una antigua ceremonia inca

Cuando visite el Cusco, va a notar que no sólo se encontrará con un pueblo maravilloso, lleno de historia, sitios interesantes y personas agradables; sino también una tierra cargada de costumbres milenarias. La práctica de antiguas tradiciones hace que Cusco no sólo sea atractivo por Machu Picchu y el resto de sitios arqueológicos de la región, sino también por el turismo vivencial. ¡Conozca estas experiencias la próxima vez que se hospede en un hotel en Machu Picchu pueblo!

El pago a la tierra en Cusco

Una de las tradiciones milenarias que va a notar al visitar Cusco es el pago a la tierra. Esta práctica no es una actividad turística moderna, sino que forma parte de las antiguas creencias de la población que se han heredado de generación en generación. 

La Pachamama o “Madre Tierra” es la que, según las creencias incas y andinas, da vida a este mundo. Debido a que tiene el rol de “madre”, el pueblo (sus hijos) deben rendirle culto y agradecerle por las cosechas que brinda. 

El pago a la tierra es esta muestra de agradecimiento a la Pachamama y a la vez un pedido para que las tierras sigan siendo fértiles. ¡Basta dar una mirada al impresionante verdor del valle sagrado para creer que hay algo de verdad en estas antiguas prácticas! O al menos así lo sigue sintiendo la población cusqueña. 

¿Los turistas pueden participar en rituales de pagos a la tierra?

Aunque existe una fecha específica en que los locales realizan este ritual andino,, lo cierto es que los turistas también pueden participar de un ritual de pago a la tierra; después de todo, es una muestra de respeto y agradecimiento, en el que también se convoca la protección de la Pachamama en cada viaje, por lo que se asocia mucho al turismo místico. 

El pago a la tierra es liderado por un chamán, quien será la persona que arme la ofrenda a la Pachamama. La ofrenda consta de diferentes productos vegetales (hoja de coca entre ellos) y algunos casos animales, que se colocan sobre una manta decorada con velas. Luego de armar la mesada, el chamán invoca a la Pachamama y a los tres reinos andinos, se brinda con chicha de jora y se prende la ofrenda. Al final del ritual, las cenizas del pago deben ser de color blanca, en señal de que fue aceptada por la Madre Tierra.